Ubicado en Gijón, en el histórico barrio de Cimadevilla, este proyecto nace como alojamiento temporal para quienes visitan la ciudad y buscan una experiencia vinculada al lugar.
La intervención propone una transformación profunda de la vivienda en una suite, reorganizando la zonificación para optimizar el uso y la secuencia espacial. El acceso se produce a través de un pasillo que conduce a un espacio único y flexible donde conviven cocina, comedor y zona de estar con sofá-cama. Tras una pared pétrea con marcada simetría, se accede a la habitación, orientada directamente hacia las vistas del puerto de Gijón, convirtiendo el paisaje en protagonista del descanso.
El baño, discretamente oculto tras la cocina, se fragmenta en piezas independientes, permitiendo multiplicar los usos y mejorar la funcionalidad del conjunto sin perder claridad espacial.
A nivel estético, el proyecto se construye desde el entorno: un verde profundo que remite a la vegetación de Cimadevilla y un azul intenso inspirado en el horizonte marino que se descubre al llegar al Elogio del Horizonte de Chillida. Colores que dialogan con el paisaje y se integran de forma natural en la arquitectura interior, reforzando la identidad del lugar y la experiencia de estancia.